viernes, 8 de agosto de 2008

Tres colores

No recuerdo bien los detalles. En su trilogía Azul, Blanco y Rojo Kieslowski inserta una serie de escenas casi idénticas. En una de ellas (me parece que…) Juliette Binoche está sentada en una banca en un parque, lleva un largo abrigo negro y lentes oscuros que esconden unos ojos probablemente cerrados que disfrutan de un sol invernal que se adivina espléndido. Sonríe. No puede ver entonces a un viejo que se esfuerza en levantar un papel o tirarlo al basurero; quizás el bote es muy alto o está muy lejos, pero la simple acción banal le resulta imposible a su desgastado y matrecho cuerpo. En otra de las películas (tal vez) Iréne Jacob se encuentra en el mismo parque, pero ella sí ve al viejo y decide ayudarlo y, finalmente, en la última la protagonista de percata de la presencia y situación del viejo y opta por no hacer nada, se queda mirándolo solamente.

La metáfora que las escenas me sugieren me gusta. Pienso en lo dichosos que somos en la ignorancia o la ceguera; no me molestaría seguir en ellas largo tiempo. No querría que mis afectos actuales o pasados cambiaran porque después me enterara de acciones que estuvieron fuera de mi campo de visión, tan acotado, pero tan familiar y entrañable; no quiero que la perspectiva de terceros –aquéllos que, gracias a su posición, pudieron ver todo lo malo que yo, embriagado, no pude o no quise ver – ennegrezcan mi memoria. Preferiría permanecer en el engaño o error, creyendo que ella me quiso como yo a ella, o que fuimos felices hasta que ya no lo fuimos más. No quiero descubrir nada que nuble esa felicidad que guardo en mi memoria, o que le añada una dosis de realismo a esas imágenes; prefiero mirar al mundo y al pasado desde mi visión acotada y seguramente falsa: que todo permanezca como ahora lo recuerdo, luminoso, con agradecimiento constante y siempre una sonrisa en los labios.

14 comentarios:

El Nahual dijo...

Cada quien pude contarse su historia de la mejor manera que le plazca…y a veces es lo mejor.

El Pardo dijo...

En efecto, recuerdo muy bien esas escena: Juliette Binoche, aunque sin lentos obscuros y sin abrigo, sentada en una banque del parque, disfrutando de ese sol que se adivina invernal y espléndido, pero más aún, recreando en su cabeza alguna composición musical (¿de ella o del marido del muerto?); Karol,el polaco, tumbado en la acera, cubriéndose del frío con sus propios brazos, justo después de haber sido humillado por Julie Delpy, mirando y nada más; Irene Jacob, en Rojo, que es el remate de la Trilogía y no Blanco, pero tampoco en el mismo parque (porque uno es en París, otro es en Ginebra). Pero al margen de detalles, desde luego que la metáfora es bella, sobre todo porque cada una de ella expresa a la perfección el argumento de cada una de las partes de esa genial trilogía.

Emilio dijo...

Gracias por las precisiones Pardo. Tienes razón, la Binoche no lleva lentes... en cuando a Jacob, es para mí una de las mujeres más bellas que hay. (Blanco casi no la recuerdo, en mi memoria estaba la guapa protagonista en el parque y no él) Sí conozco el orden de la trilogía aunque creo que en este caso el orden de los factores no altera el producto. La mejor de las tres me parece que es Rojo.
Un abrazo

Defeña salerosa dijo...

De hecho, esa escena de la anciana es una de las "marcas" del cine de Kieslowsky. en "la otra vida de Verónica" (también con Irene Jacob)sucede esa misma escena, Veronika ve desde su ventana a la anciana y quier ir a ayudarle, pero algo la distrae y no lo hace (aquí sería la opción de quien sí ve, pero no actúa porque otra circunstacia hace que lo olvide). Para cerrar la trilogía, en Rojo, que simboliza "la fraternidad", Valentine sí la ayuda. sé que no necesariamente sobre este tópico versa tu post, sólo quería comentarlo como dato en caso de que no lo supieras.

"No puede volver a dormir tranquilo aquel que una vez abrió los ojos."
La ceguera es apacible, imperturbable, y a veces, necesaria. Un paliativo.

Después de todo, si se trata del pasado, no es algo que pueda alterarse.

Emilio dijo...

Tienes razón Defeña. Vi La doble vida..., pero tampoco la recordaba muy bien.
En cuanto a lo último: yo creo que el pasado sí puede alterarse, sucede todo el tiempo. Pasa por ejemplo, cuando te enteras de que tu novia o novio te engañó, tu perspectiva de ese tiempo cambia, ves cosas que antes no viste; o también ocurre cuando se descubren archivos históricos que nos obligan a reconsiderar interpretaciones históricas que podíamos creer definitivas. ¿Viste la pelí 'La vida de los otros'? Ahí el pasado cambia cuando el dramaturgo descubre algunas cosas... je je no quiero contar el final. Me encanta esa pelí. Un abrazo

Isteri dijo...

claro, es commo encontrar abierto en tu computadora el correo electrónico de un amigo....

hay que cerrarlo, no por moral pulcra, sino por precaución, podríamos encontrar grietas que huebies sido mejor ignorar

la conciencia es irreversible


buen post pa no variar

Darth Tater dijo...

Esa visión filtrada de la realidad la comparto contigo. Será cobarde y egoísta pero al fin y al cabo somos los más indicados para decidir cómo queremos ver nuestra propia realidad.
A mí también me gustó mucho La vida de los Otros.

Msky dijo...

Ignorance is bliss, la curiosidad mato al gato y corazón que no ve...
De acuerdo, bien vale más ser un ingenuo.

ELE GG dijo...

Estoy en esa etapa de mi relación (ex relación) y yo he optado por el otro extremo, indagar, abrir correos, leer mensajes, episodios dignos de un zoom en donde mi cara y mis manos temblorosas se debaten entre seguir martirizándome buscando buscando una señal de que me quiso y fui especial como el lo es para mí o todo fue un engaño, maravilloso pero al fin engaño. He encontrado varias cosas pero nada en concreto, cada cosa que encuentro es como un alfiler en muñeco vudu. Obviamente estoy lista para el sicológo, me gustaría resignarme y tener esa sonrisa recordando los buenos momentos, pero si todo fue un engaño sería aferrarme o recordar algo que no existió, en cambio si todo fue un engaño sangrara y sangara pero al final estaré tranquila.

Cynthia Ramírez dijo...

Dicen que la memoria es selectiva, supongo entonces que querer recordar tiene sus prerrogativas.

Saludos

Xavier dijo...

Son excelentes las observaciones que haces y has hecho acerca de las escenas. No sé por qué , pero cosas así se me van, mientras que otros detalles menos importantes se me quedan muy presentes. Habrá que ver las películas otra vez.

Ojalá se pudiese condicionar al cerebro para no sufrir, pero en cuestiones de separaciones y demás, sería terrible, según yo. Desensibilizarse ante estas cuestiones incluye el no sentir a pleno lo genial de las relaciones. Cuando existe un rompimiento todo duele, pero el negarlo y condicionarse a no sentir dolor podría ser trágico. Yo prefiero agachar la cabeza y aguantar el madrazo, seguro que pasa y nadie se ha muerto por un rompimiento, lo que nos destroza es negar lo que realmente sentimos. Los clichés no son tan alejados de la realidad en esta situación, piensa que hay muchas mujeres en este mundo, todo pasa, y chancla que tiras ya no se recoge (ó algo así). Mientras tanto, a aprovechar la empatía de todos para salir y divertirse. Creo que los mejores y más locos planes siempre salen para animar a alguien que tiene problemas de pareja; por lo menos en las películas éste parece ser el caso...
Saludos!!!

ana dijo...

Algo que hace tiempo escribí:

“Ignorance is bliss” always meant to me that knowledge doesn't necessarily lead to happiness. However, at some point I discovered (painfully, I must admit) that all dreams come to an end, and we all need to wake up sooner or later.

Although there is no perfect truth and my emotions will always interfere with my sense of it, I now believe that to acquire true happiness, we need to step outside our comfort zones and abandon the hope of oblivion, as this is the only way we can open our minds, be free and give ourselves opportunities to find real and fulfilling bliss. This is my personal belief.

[Still, I try to keep a balance, since I’ve also learned that the more I try to analyze and dissect, the less things seem to impress and bedazzle me. Life’s too short to worry too much. Focus on all the simple, real, beautiful things in life and the magic will flow ever so abundantly!]

Me encantan tus posts!

Jolie: Desde la Barandilla dijo...

yo quiero seguir tambien con la venda...

Paul dijo...

En alguna ocasión le escuche a un buen amigo filósofo que el conocimiento es un veneno. No sé si la frase es suya o de alguien más, pero lo cierto es que, a veces, es mejor vivir en una total y feliz ignorancia.

Salud por ello y ya vete preparando para la carrera, no quiero dejarte atrás.

Un abrazo.