miércoles, 23 de abril de 2008

Arquitectos y albañiles

Mi papá es arquitecto y cuando era un niño solía acompañarlo a la obra. El trabajo de los albañiles me parecía descomunal y peligroso; durante mucho tiempo creí que ganaban más dinero que mi papá, que se limitaba a trazar unas cuantas líneas en un plano. El descubrimiento de que mi papá ganaba mucho, muchísimo, más que un albañil fue uno de los primeros que me abrieron los ojos a la injusticia y mala marcha del mundo.

Siempre he pensado que los trabajos manuales (o físicos, no sé como llamarlos) tienen cierta dignidad de la que carecen aquellos que uno aprende en la Universidad. Tengo una estima alta por artistas o científicos; pero los herreros, carpinteros, albañiles, panaderos o mecánicos me parecen mucho más dignos y honestos que quienes trabajan en una empresa y pierden buena parte del día frente a la computadora, hostigando a las secretarias con encargos que ellos bien podrían realizar.

Nunca he entendido qué hace la gente en empresas y oficinas todo el día frente a la computadora. Entiendo las funciones de las secretarias, pero aquéllas de los jefes son para mí un misterio. He llegado a pensar que la inmensa mayoría de quienes laboran en una oficina dedican el 90% de su jornada a chatear en msn o ver videos en YouTube (el resto quizás consagre su tiempo a los blogs). Yo no tengo una cuenta msn, pero para muchos de mis amigos de la preparatoria el ingreso al mundo laboral supuso un renacimiento de la amistad, después del paréntesis de la universidad: todos los días chatean. He llegado incluso a imaginar la conspiración perfecta: chats, facebooks y blogs son un arma secreta para destruir al capitalismo: el pretexto para que nadie trabaje; la causa de que la economía se comprima. Algún día la burbuja deberá reventar: este país no podrá sobrevivir fundado en cien millones de individuos chateando y leyendo blogs todo el día. ¿Quién va a trabajar entonces?

63 comentarios:

RED SHOES GIRL dijo...

1. Yo no tengo msn en la oficina, pero llevó mi laptop para poder usarlo, si no me aburro, y además uso todo el tiempo el teléfono para hablar al galán.
2. Yo también admiro a los artesanos: panaderos, herreros, carpinteros, pero no guardo mucho respeto por los albañiles que me chiflan cuando camino enfrente de ellos.
3. No te hagas que te estás volviendo adicto al facebook! y te encanta!, y no es ningún complot contra el capitalismo.
4. Me encantó el post!, me encanta como escribes, ya me urgía otro post!

Defeña salerosa dijo...

Yo nunca entenderé esas diferencias. Cuando alguna vez escribí que me parecía más desgastante, sacrificado, y digno, el trabajo físico que el intelectual, no supe explicarlo de la forma magistral como tu lo has hecho.

Me provocó risa enterarme que alguien manisfestara que su trabajo era más "productivo" que el de un albañil o un panadero, sólo porque "trabajaba" vestido de traje en una oficina.

Hay una pérdida de tiempo y energía abismal en las oficinas. Hay muchísimo tiempo muerto, demasiado. De poder ser más organizada trabajaría en mi casa de freelance. Lo del messenger es 100% cierto, lo del blog igual. Yo por eso me decidi a abrir el mio, estaba pasando muchísimo tiempo en facebook, hi 5, etc.

No tengo la elocuencia ni la visión necesaria para contestar a la pregunta que planteas al final...pero me asusta.

El Nahual dijo...

Yo te puedo contar que no en todas las oficinas uno tiene chance de estar pegado a Internet. Yo trabaja en SHCP en una oficina altamente politizada y eso hacia que viviéramos trabajando de bomberazos y sin una visión de mediano y largo plazo. Entrabas a las 9 de la mañana y no sabias a que hora salías. Por lo menos mis jefes inmediatos todo el tiempo se encontraban trabajando al igual que yo, aunque si eran terriblemente desorganizados lo que hacia que perdiéramos muchas horas.

Siempre me imagine que los subsecretarios o sus asesores no hacían nada y dejaban caer el trabajo a través de la burocracia mientras ellos se iban a comer o hacer algo. Sobre todo cuando veía a Cartens me imaginaba eso, pero nunca lo pude comprobar.

Lear dijo...

Toy de acuerdo. Los empleos oficistas, esos del café cada hora, de la salida al seven cada dos, del cigarro cada media sólo sirven para fomentar el mercado de trajes, camisas, corbatas, autos, zapatos y los absurdos que se ofrezcan (por ahí es por dónde ni las ocho horas seguidas de msn y los blogs podrías matar al capitalismo). Sin duda tiene mucho más sentido una tanda de bolillos cada dos horas que un pinche estado financiero o lo que sea.
Saludos

Anónimo dijo...

¿Quiubo, carnal? Tú sabes quién soy, así que no hace falta el nombre...

1. Cuando el nene está demasiado consentido, acaba por mentarle la madre a la mamila...
2. No me parece que lo que llaman "trabajo físico" sea más valioso que el "intelectual", ni me parece que sea todo lo contrario...
Huevones, ociosos y/o chingones que la saben sacar al mínimo esfuerzo los hay en todos lados.
3. La expresiónme parece más un síntoma de alguna insatisfacción de quien está demasiado cómodo...pero ¿echarle la culpa al "sistema" o a la "injusticia del mundo" de que no hacen su trabajo y se la viven en internet...?
4. La forma en la que se inventa a un colectivo,la forma en la que se inventa aquí a los "artesanos", habla más de ustedes que de ellos, sobre todo en el como se les endiosa...ahora los mecánicos son más honestos...en el otro extremo de ese estereotipo, mi estimado emilio, está el otro estereotipo del mecánico rata...definitivamente la cosa está en otro lugar...
4. Los blogs no van a destruir el capitalismo...y lear no acaba de descubrir la relación: el blog alimenta y reproduce el ego consumista; los blogs son altares al individuo y sus nimiedades, esas que son tan importantes para las estrategias de mercado: "tú eres maravilloso y tu vida está llena de detalles fabulosos..."}

Por otro lado, tú crítica a esos programas y páginas tiene eco en diagnósticos de administración y gestión de empresas, y por lo mismo en muchos lados no se pueden emplear...que un inteligente cinismo te haga llevar la lap para poder no hacer tu trabajo, eso es otra cosa...

Un abrazo...

Jolie: Desde la Barandilla dijo...

una realidad es siempre mas fria conforme vas creciendo y das cuenta de las cosas, un arquitecto noe s mas que un albañil quiza aunque esten en el mismo bando y si.. este mundo esta lleno de injusticias. la red es una herramienta que vino a sustituir hasta las nuevas maneras tradicionales de conocer y socializar y creo que si, deberia ser caso de estudio. Sinceramente me importa un pepino el HI5 o el face book no me hace menos vanal pero safo.

y los blogs y el mundo a un solo click de otros modos de pensar y sentir... y si hay diferencias

http://cerrandoporderribo.blogspot.com/2008/04/un-click_21.html

yo ya ni chateo dudo que a veces pueda hallarme una neurona que valga la pena prefiero ponerme a platicar con esas personas que describes seguro tienen cosas maginificas que contarme mucho mas dignas que gente todo el dia "mostrando su cara y sus poses" frente a una computadora.

Anónimo dijo...

And yet...

Anónimo dijo...

El otro anónimo me parece totalmente fuera de lugar. Por qué no comentas el post de Emilio desde la teoría del conocimiento o analizas todo desde la perspectiva de Artur Gothmeinster (no pierdas el tiempo en buscarlo, es un nombre inventado)? De verdad crees que estás aportando algo? Crees que la intensión de Emilio es estudiar las mutaciones del capitalismo y su relación con la globalización? Crees que a Emilio le va a molestar que le digas que está demasiado comodo (qué tal andas de comodidad tú?)? Si la cosa no está entre el mecánico rata y el albañil Dios, en dónde está? Yo diria que los blogs son solo blogs y los comentarios en los blogs son: "altares al individuo y sus nimiedades". Respetuosos saludos.

Xavier dijo...

Hace algunos años tuve un trabajo como desarrollador inmobiliario en Los Cabos. Se supone que yo llevaría la contabiidad, administración y gestoría local. Pensé que sería un trabajo muy difícil y estresante, pero la verdad dedicaba una semana a ésto a lo mucho. El tiempo que pasaba en la oficina lo dedicaba a hobbies nada "productivos". Sin embargo, aprovechaba cada oportunidad para salir al desarrollo a dizque supervisar. Se me hacía genial manejar 2 horas diarias en terracería para llegar a un lugar donde no había nada y pasar el día con topógrafos y los supervisores de obra. Aprendí muchísimo sobre el trabajo que hacían y lo bien que se la pasaban a pesar de lo duro de la chamba. Además son los que más me enseñaron de construcción, mucho más que los arquitectos, que se aparecián de repente nada más. Definitivamente los respetaba mucho más que a mis colegas desarrolladores. El trabajo de oficina no crea la hermandad que se forma al hacer trabajo físico. Hace mucho que no tengo un trabajo físico, pero estoy seguro que me gustaría volver a ser mesero ó garrotero, por lo menos para sentir ese nivel de actividad.
Lo único que probablemente seguirá pasando es que los oficinistas tendrán jornadas más largas, el estrés elevado, no tanto por el trabajo sino por presiónes derivadas del nivel de responsabilidad que dizque tienen, y el envejecimiento prematuro de veinteañeros, como algunos que conozco que parecen de cuarenta.
Excelente post. Fue un excelente día para leerlo, miércoles gris y lluvioso.
Saludos!

Anónimo dijo...

Yo ando bastante incómodo...y me arrepiento de haber escrito lo que escribí donde lo escribí. La respuesta que produje lo confirma.
No he querido aportar nada. Por eso mi comentario - aquí - no tiene ningún sentido. Su sinsentido se hace evidente en lo barato de tu reacción (tú, el anónimo que me respondió)
Lo último que querría - y él lo sabe - es molestar a Emilio.
Sobre lo demás, no vale la pena decirte nada.
Me despido. Otro anónimo vendrá.

la valedora dijo...

yo me confieso una adicta del msn, cuando trabajaba estaba todo el día conectada, era ridiculo chateaba con los mismos de mi oficina que estaban a escasos dos metros de mi, cuando llegaba la licenciada la oficina era un silencio total, todos en sus compus "trabajando" de repente nada más se escuchaba una risa esporadica...

me gustó tu teoría sobre la conspiración contra el capitalismo jeje... puede que sea verdad y todos seamos un ejercito inconciente

Cynthia Ramírez dijo...

Es un dilema: ¿Qué es lo que debe pagarse? lo que aporta valor, dicen. Entonces, pregunto de nuevo, qué es lo que debe pagarse: el ingenio, la fuerza o la habilidad.

JHON BRANDO dijo...

En el caso concreto de los maestros de la cuchara y el cemento, he conocido casos excepcionales de discusiones profesionales entre estos y los arquitectos, dejando los maestros con la boca abierta a los que se pavonean de haber ido a la universidad por no saber en términos meramente prácticos como se hace ya sea un colado o el levantamiento de un muro. Siempre he pensado que para poder mandar a alguien a que haga algo en específico, ese que manda debe saber hacerlo incluso mejor. “Tan noble es mandar como obedecer, el que mejor sepa obedecer mejor sabrá mandar”. Así sea. Por cierto, ¿hay alguna similitud entre el “Emilio” de Rosseau y tu nombre? Primera vez que paso por aquí, buen Blog.


“BUENAS NOCHES, BUENA SUERTE”

Anónimo dijo...

Me pareció de muy mal gusto seguir ocultando mi identidad en una discusión civilizada. Soy el anónimo dos y mi nombre es Raudel Ávila Solís, mucho gusto. Pido una disculpa si mi tono fue agresivo en el comentario anterior. Eres un anónimo y queda claro que no tengo nada contra ti en lo personal. No obstante, sostengo lo que dije, porque creo que el texto de Emilio tiene tintes políticos y no intelectuales. El político es superior al intelectual y al escritor, aún si éste último no lo ve.

Diré que entre el político y el intelectual o el escritor (no necesariamente es lo mismo), me quedo con el político. Es menos hipócrita. Tanto políticos como intelectuales son soberbios, insatisfechos, infelices, idealistas, absurdos, insensibles, arrogantes, egocéntricos, y sobre todo, corruptos. Los dos están vendidos, pero cuando menos el político se hace responsable de lo que dice y algunos hasta reconocen sus faltas para ganar votos. Los intelectuales tiran la piedra, se esconden atrás de un libro con la cobardía que les caracteriza, y hasta se creen moralmente superiores al resto del universo. Pontifican como antes lo hacían los sacerdotes y practican la intolerancia con más frecuencia de la que parece. Nos sobran intelectuales y nos faltan políticos.

El político es más necesario para que la vida humana siga (sin política no hay paz, y sin paz no hay ninguna producción humana) y los holgazanes puedan seguir escribiendo y recibiendo subsidios del estado para crear las grandes manifestaciones artísticas de la humanidad. Y si no me creen, revisen el discurso sobre las armas y las letras en don Quijote (recordando con un autor más reciente que “la política es la prolongación de la guerra por otros medios”), en donde Cervantes el amo absoluto de la literatura en español y uno de los gigantes de las letras universales, reconoce la superioridad de las armas sobre las letras. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Mi queridísimo Raudel.
Brevemente:
1. Respondo a tu gesto con la misma amabilidad: soy Carlos González; espero me recuerdes.
2. No puedo discutir lo que dices, no por estar de acuerdo, sino porque me parece que el tema (¿quiénes son superiores, los escritores o los políticos?) está de entrada mal planteado. La pregunta me parece tan absurda como la que se plantea en el post (¿quién es más digno, un panadero o un oficinista?).
3. Me da gusto, sin embargo, que seas tan combativo y busques das fuerza a tu argumento - me recuerdas a Aramís, ese que tú conoces -; le da sabor al caldo. Lo que no entiendo es que cites Foucault - un "intelectual" que se alimentó del sistema educativo francés - para hablar de la superioridad de la política sobre la intelectualidad. Al final, pareciera que no puedes evitar colocar la discusión - sí - en el plano intelectual. Algo de valor tendrá, pues.

Un abrazo.

P.D. Sé que me había despedido, pero me pareció atractiva la forma en la que planteaste el asunto.

Anónimo dijo...

Estimado Emilio,

Desde hace mucho he contenido el deseo de escribir un comentario para tu blog, el cual encuentro fascinante, y ahora que tengo algo de tiempo libre aprovecho tu más reciente entrada para hacerlo.

Tu apreciación me parece muy transparente y honesta, pero también superficial y con un tufo de lucha de clases bastante trasnochado. Sé que tu pensamiento es mucho más profundo, pero aquí dejas que los árboles te impidan ver el bosque; así, mientras tú crees que es injusto que una persona educada y competente gane más que una que no posee esas calificaciones, a mi me parece enteramente natural, y creo que lo injusto es que no existan oportunidades para que todos, en principio, puedan acceder a ese educación.

En cuanto a la dignidad, yo creo que esta se tasa en términos de un trabajo honesto y bien hecho, y no por un romanísimo según el cual hay una superioridad inherente a que a uno se le llenen las manos de callos en lugar de que se le quemen las pestañas (eso suena más bien a una política de Pol Pot). O ¿qué medirías del artesano italiano que hace a mano un par de zapatos Ermenegildo Zegna? Es un trabajo manual, pero muy bien remunerado, gana mucho más que la generalidad de los oficinistas de medio nivel. ¿Cómo lo calificamos según tus parámetros: digno o indigno, victima de la injusticia o agente del capitalismo? En sentido contrario, millones de gente calificada con educación universitaria gana sueldos de miseria.

Finalmente, tu teoría conspirativa es exquisita, pero sólo eso. Si se cae el sistema capitalista (si, digamos Tyler Durden vuela los centros económicos mundiales), seguramente se vería en mayores apuros los universitarios que los obreros para enfrentar una vuelta al estado natural hobbesiano, pero en ultima instancia a todos nos va peor, porque después de todo, el salario del albañil depende de que haya tíos con recursos que quieran construir una casa.

Te mando un saludo mi estimado, espero que continúes actualizando este blog que es cada vez más popular e interesante.

Aramis.

Anónimo dijo...

Emilio, emilio.... vales pito!!!!
Tu utopismo infantil, pseduosocialistoide y amanerado... neta, neta NETA es de lo más idiota. Desde tu cómoda situación clasemediera te pones a alabar un tipo de vida que sabes perfectamente está del culo. Nadie en sus sano juicio querría ser un albañíl a un arquitecto. Preferiri una loma llena de bichos y mierda de vaca a una suite en Sta. Fe.... Lo siento, chavo, pensé que eras más avispado.

Edgar Saldaña
PD1: repito, vales pito
PD2: no me toques el pito porque me irrito

Anónimo dijo...

Si, así es , Emlio, te apoyo; vamos a "calar" con los "maistros"... ya sabes, para ganar el billete del " chivo".... tú que eres tan raza pesada, tan poco pequeño burgués.
Un abrazo.
Raudel

Anónimo dijo...

Ea Ea Ea

puto el que lo lea!!!

Ramses Luevano M.

Anónimo dijo...

Estimado Carlos: claro que me acuerdo de ti, me apena mucho conocer tu identidad ahora... cuando fui poco amable al principio... Tal vez hubiéramos discutido mejor desde tu anonimato pero estoy seguro que entiendes que la discusión va más allá de quienes seamos nosotros. Me disculpo de nuevo de cualquier forma... creo que tú también me debes una disculpa.

Comento a vuelo de pájaro un par de puntos:

1. La pregunta de las superioridades y las preferencias no me parece mal planteada. No es absurda: tiene una clara intencionalidad política. Me parece más absurdo el intelectual que pretende flotar por encima de la sociedad, sobre todo porque la supuesta neutralidad de su discurso es también un arma política.

2. Foucault estaba conciente de eso y lo dejó muy claro en su hermenéutica del sujeto. Por lo que, aunque suene fuera de lugar, lo veo más como un político que como un intelectual. Los rebasó.

3. Toda discusión se lucha en el terreno intelectual evidentemente, cuando digo “intelectuales” me refiero a un grupo de personas que creen su propio discurso, y ni siquiera se dan cuenta de a donde los lleva... perdiendo la vista panorámica que tiene el político.

4. Cuando dices: “cuando el nene está demasiado consentido, acaba por mentarle la madre a la mamila” o “La expresiónme parece más un síntoma de alguna insatisfacción de quien está demasiado cómodo” caes en las categorías de superior o inferior de Emilio y mias. Solo que no lo aceptas tampoco.

5. La observación de Emilio sobre la muerte del capitalismo es muy ocurrente. Un capitalista podría vender la cuerda con la que lo colgarían, igual que los intelectuales enseñan a los políticos como acabarlos.

Te doy las gracias por esta discusión tan enriquecedora.
Saludos.

Raudel.

Anónimo dijo...

Emilio, ¿es cierto que tienes un tercer pezón?
Sé que esta bajando el nivel de la discución, pero no sean putitos, la vida es más intersante que estas tonteías.

Alosno Santibañez

INSECTO dijo...

qué tal el catfight de los post de arriba!! jaja, me divierte cantidá ver al ardillerío rijoso.

por cierto, yo sí trabajo y mucho y me gusta mucho, me fascina la política ficción ( y sé bien que no soy la única) tampoco tengo todas las comodidades a las que haces referencia y no sufro por ello. Sobre la diferencia abismal entre albañiles y arquitectos, entre cotadores y abogados, el resto del mundo y anexas, me queda claro una cosa: el trabajo dignifica y da honorabilidad y un albañil (o una prostituta) que suda más la chuleta que un burócrata de angora para mí también es tan digno como mi señor secretario juancamaney que más hace por cuidar su pellejo. amén.

yo trabajo por convicción. trabajo para vivir y además porque me gusta sentirme, para ponerlo en palabras de john lennon, toda una working class hero!

"(...)

A working class hero is something to be.
If you want to be a hero well just follow me.

(...)".

Bisous!

El Pardo dijo...

Pues justamente eso que señalas, que en las oficinas "no se trabaja" y que sin embargo hay que estar en ellas haciendo como que se trabaja, lo cual a la postre es trabajar, digo que eso que señalas es la contracara del concepto de plusvalor descubierto por Marx. Según Marx, se gana menos de lo que se trabaja, pero la contracara es que se trabaja más de los que se produce. La burbuja reventará, pero por exceso de trabajo improductivo y no exactamente por falta de trabajo. Como que a la humanidad le sobran universitarios (tan caros y tan improductivos), aunque le falten pensadores, poetas, artistas, científicos y lectores. Sólo el uso masivo y universal de la bicicleta, que sustituya el uso del motor, logrará derruir amablemente al capitalismo.

Emilio dijo...

Concuerdo con Pardo,

Hacer como que uno trabaja tiene su chiste.

Edgar,

Yo no dije que pereferiría ser un albañil a un arquitecto, sino que era un injusta la diferencia entre sus salarios y que había más dignidad en el trabajo del primero (aseveraciones que bien pueden discutirse). Lee bien. Los reparos de Carlos al post son atinados: mi texto sí expresa seguramente mi comodidad, culpa, etc.; pero creo que el punto de Raudel es correcto: el texto es político y no intelectual. Su objetivo era afirmar lo injusto que resulta que gane mucho más alguien con un empleo divertido y que requiere de un menor esfuerzo que alguien que se parte el lomo ocho o más horas al día; todavía más injusto resulta que el primero tenga mucho más reconocimiento social que el segundo (la única ventaja de los albañiles sobre los oficinistas guevones y panzones es que los primeros al menos tornean el cuerpo con su chamba; sí edgar, ahora además de amanerado puedes tacharme de joto).

Lo injusto es que los trabajos más divertidos sean además los mejor pagados y los que más prestigio tienen. Para mí quien más debría ganar sería quien más sufriera en su chamba, suena muy cristiano el argumento pero me convence. Un artista o un intelectual no debería aspirar a un sueldo muy elevado: el mero placer de su labor debiera ya ser un aliciente suficiente.

Dice Aramis que la dignidad tiene que ver con un trabajo honesto y cuidadoso. Creo que eso se encuentra mucho más en trabajos manuales, pero de eso ya hablaré después.

Sigan con la discusión que es muy interesante; mucho más que el texto que la comenzó.

Les dejo unas líneas de un poema de Paz que cité antes, La vida sencilla:

"darle al sudor lo suyo y darle al sueño
y al breve paraíso y al infierno
y al cuerpo y al minuto lo que piden;

Saludos a todos los "anónimos", también al malacopa de Edgar.

PS Sacar a colación eso de que el capitalista podría vender la cuerda con la que lo ahorcarían fue muy atinado Raudel.

Pipe dijo...

Did somebody say bloody mary?
Raudel te necesito en mi blog!!!

Danke dijo...

Varios puntos de vista, sin embargo sin las "lineas" de tu papá tal vez el trabajo de esos obreros de la construcción no hubiera sido tan magistral como seguramente lo fue. Piensa que algunos saben el como y otros más saben el porque y es en esa conjunción donde se logran grandes cosas.

La dignidad no solo esta en ensuciarse las manos, sino también esta en saber hacer algo para no ensuciarlas.

SalU2

Anónimo dijo...

Raudel.
En realidad ha sido productivo esto.
Respondo:
1.Cierto que señalar la injusticia entre el pago a unos y a otros es una afirmación política - lo que no excluye su principio intelectual,en tanto hay una reflexión sobre el concepto de justicia mismo.
2. Eso me lleva a aventurar la hipótesis de que tus conceptos de "intelectual" y "político" son, sí, muy politicones; es decir, adaptables a lo que quieres decir. Así, Foucault es un político - que no es lo mismo que decir que su discurso tiene vertientes políticas -, y probablemente dirás que Cervantes era más político que escritor y por eso también amerita que lo cites en tu comentario anterior.
3. ¿Todos los políticos tienen esa "vista panorámica"? Si un intelectual que tiene "vista panorámica" es - en realidad - un político, ¿un político que no la tiene es un intelectual o símplemente no es político? ¿qué es entonces? Pero bueno, acepto tus nociones hasta ahí...supongo que podemos decir que un político es aquella persona que tiene "vista panorámica"...

4. Pero ¿de dónde asumes que me siento superior? Ahí es donde - aunque ya hayamos dado nuestros nombres - excedes el plano de la discusión de ideas a la atribución de estados de ánimo o intencionalidades (como eso de que si pienso que molesto a Emilio). No viene al caso, quizá, pero si dije lo que dije sobre el "nene" es precisamente porque es algo que me ha sucedido. Y tu acusación es tan absurda como el que yo te acuse de sentirte moralmente superior por señalar lo supuestamente reprobable de mi discurso.
5. Por otro lado, yo no critico el acusar la injusticia entre los salarios. Lo que no suscribo es atribuir mayor dignidad, así nada más, a los trabajos "artesanales" o "físico", como les quieran llamar. Eso nadie me lo ha respondido.
6. La idea sobre el capitalismo es divertida, pero sostengo que -al menos en su uso predominante - el blog está en línea con las necesidades del mercado.
7. Por lo que entiendo, me concibes como soberbio, arrogante, sin la vista panorámica de los grandes espíritus. Lo de soberbio y arrogante, vale...puedo ser bastante mamón, aunque no creo que esa sea una espada que se deba esgrimir contra mis argumentos...podrá dejarme sin amigos, pero no tiene nada que ver con el tino o desatino de mis argumentos.

P.D. Discúlpame, pero no sé por qué te deba una disculpa; ojalá me lo puedas hacer saber.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Carlos.

Sabía que volverías a contestar, me da gusto. Solo te repito que participo de la discusión de buena fe. Entiendo que siempre se corre el riesgo de apasionarse demasiado y perder la cordura pero creo que hasta el momento me he mantenido en la línea. Siento que tú ya estás poniendo un pie del otro lado por eso me he disculpado en repetidas ocasiones. Me atreví a sugerir que te disculparas también porque insultaste mi primer comentario. Yo aún antes de saber quien eras acepté mi tono agresivo inicial y pedí perdón. Después hablas en tono burlón de Aramis y de mi diciendo que “le da(mos) sabor al caldo”. Por último me retas negándote a dar una disculpa de cortesía… sin mencionar otros detalles. Algunos de tus comentarios hacen parecer que estamos en una lucha de legitimidad… por eso me gusta comentar de manera anónima para evitar que piensen que soy “la sal y la pimienta” del colmex o algo así. En cambio creo que a ti te puede ayudar por la imagen que has querido dejar. Que lo juzguen los lectores de este blog. En ningún momento dije que fueras soberbio, arrogante o sangrón. No me entiendas así, no busco problemas contigo. Paso a las respuestas que nada tienen que ver contigo en particular. Respondo siguiendo tus mismos puntos:

1. Ya te respondí esa pregunta antes. Me cito: “toda discusión se lucha en el terreno intelectual evidentemente, cuando digo “intelectuales” me refiero a un grupo de personas”. No importa qué concepto se discuta, es obvio que es un ejercicio intelectual… lo que hace cualquier humano (y tal vez animales) sea político, intelectual, artesano o mecánico.

2. Mis conceptos de “intelectual” y “político” claro que son arbitrarios (o politicones como dices). Igual que los tuyos o los que nos enseñaron en la clase. En las lecturas que yo hice siempre habían desacuerdos sobre las definiciones de todo concepto. En cuanto un académico sentía que no le servía, cambiaba las definiciones por otras. De Cervantes no hablaré, es una provocación burlona.

3. Si estás dispuesta a seguir mis conceptos, como dices, te respondería que creo que un verdadero político tiene esa visión panorámica, por lo tanto, un “político” que no la tiene no es político, tampoco veo por qué tendría que ser un intelectual… Pero si no te gustan mis definiciones puedes intentar con otras.

4. Ya te respondí esto en la introducción. No creo pertinente hacer ataques directos a nuestras personas. Pido una disculpa de nuevo si no me expliqué bien. No me creo con más autoridad moral que tú, eso lo juzgan los demás… aunque en ese simple terreno me da miedo perder solo por decir mi nombre.

5. La respuesta de este punto ha sido dicha ya varias veces. Es arbitrario decir que los trabajos "artesanales" o "físico" son más dignos. Lo asumo y lo sostengo: es un acto político. Es igual de arbitrario decir lo contrario o querer distraer la atención a otro lado.

6. La idea del capitalismo sí es divertida. Ni tú ni yo lo podemos demostrar ahorita. Estoy trabajando para que Emilio acabe teniendo la razón en eso.

7. No te vas a quedar sin amigos: cuéntame entre ellos.

8. Qué viva la paz, o sea, que los políticos se pongan a trabajar.

Espero no haberme excedido. Me retiro. Un abrazo fraternal.

Anónimo dijo...

Ahora sí, mi querido Raudel, me disculpo, pues al parecer no supe explicarme o comuniqué un tono que no era mi intención comunicar.Honestamente, no sabía por qué debía disculparme. Ahora lo sé.
No era mi intención burlarme ni de tí ni de Aramís...A tí te conozco apenas y a Aramís lo tengo en gran estima como polemista. Lo de poner sabor al caldo no era en tono burlón. Quizá debí decir poner sabor a mí caldo, pues - como Aramís en tantas ocasiones - apareciste con esta idea bien planteada, opuesta a la mía y una actitud inteligentemente combativa; cosas que me hicieron el día.
Te agradecería - como he intentado hacer contigo - no suponer qué cosas me benefician y qué cosas no; la discusión se pervierte por completo.
Que a veces recurro a extrapolaciones para mostrar un punto - como eso de Cervantes - lo acepto, pero no es para burlarme de tí, sino, de nuevo, para mostrar un punto. Mis modos podrán no ser los más adecuados.
Lo de arrogante y sangrón lo digo sobre todo por tú primer comentario como anónimo...y - te lo juro por mi hija, pa que me creas - que no lo tomo a mal, por eso no sería buscar problemas conmigo.
En fin. Te tengo en la misma estima que antes (que es más de la que crees), y lamento que una discusión de ideas haya terminado en un asunto de susceptibilidades. Por eso no me agrada esto de los blogs...
Me apasiono y puedo tener formas poco convencionales para argumentar, pero siempre, siempre, siempre, trato de dirigirme con ideas a las ideas, nada es a la persona.
En realidad quisiera seguir la discusión de las ideas que se han planteado - ha sabiendas de que la riqueza está en el debate mismo -, seguir la discusión contigo. Pero este no es el lugar indicado y el blog de Emilio pierde el toque que lo ha caracterizado.

Te escribo pronto.
A los demás, una disculpa por la intromisión.

Un saludo a todos.
Raudel: un abrazo.

Anónimo dijo...

Ya, pinches ñoños. Aquí uno habla de cosas serias, no mamadas. Esa fue buena idea, escríbanse correos mejor - y si quieren mándense fotos...
Yo con todo con Emilio, excelente post! Con tus posts me acuerdo de mis viajes en pesero...
Sigue escribiendo!!

Anónimo dijo...

No! La discusión estaba buena! no se escriban correos! jajajaja
no es cierto...bueno, estaba interesabte, pero ya empezaba a estar de hueva...

Por qué no pones una foto tuya, emilio?
Besos

Anónimo dijo...

De veras que la vida es injusta.
Me encantó tu entrada...ayer mismo pensaba sobre eso mientras veía The O.C...luego salió un comercial de ya no me acuerdo qué y se me olvidó lo que estaba pensando...pero gracias por recordármelo!!

Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...

Neta que sí, esos cabrones - mecánicos, albañiles, panaderos - son otro pedo que nosotros, en nuestra esferita burguesa apenas imaginamos.
Ellos viven el mundo real, nosotros vivimos en esta fantasía de comodidades y poses...y desde ahí, desde el fango mismo en el que se sostienen nuestros castillos, prefieren mirar a otro lado por que los avergonzamos...y con razón.
De ellos es el mundo...de nosotros la mentira. Bienaventurados los pobres...

Chido Emilio...

Megara dijo...

chale..pues sí, es el nacimiento de las cybercomunidades, la hyper realidad como Baudrillard decía...
qué miedo..no sé qué espera..esta nueva forma de existir, de socializar...

Anónimo dijo...

Un momento. Por ahora no tengo tiempo de leer todos los comentarios de este post, pero Aramis me comentó que alguien estaba escribiendo aquí en mi nombre. Soy el verdadero Raudel Ávila Solís, ¿quién diablos se está haciendo pasar por mí? Nunca había tenido el gusto de visitar el blog de Emilio y la discusión que tuve con él en el blog de Sara, se terminó en el comentario número 21 del blog de Sara. El comentario 22 tampoco es mío. Alguien me está citando con imprecisión, añadiendo ideas que no son mías y se sirve de mis extensos comentarios en el blog de Sara para hacer pasar por mío lo que no lo es. Insisto, Emilio, no tenía el gusto de conocer tu blog y si no es por Aramis que apenas ayer me dijo que alguien estaba escribiendo en mi nombre aquí en tu blog, no me hubiera enterado de esta curiosa estafa. Te pido una disculpa si alguien se portó ofensivo usando cobardemente mi nombre. Como dije, ni conocía tu blog, ni me había metido a internet desde el domingo pasado. Espero hablar personalmente contigo sobre este molesto malentendido, del que me hago responsable por no tener un nombre de usuario y haber utilizado la opción "anónimo" en el blog de Sara. Desde aquí me comprometo a no volver a comentar nada ni en éste ni en el blog de Sara para no contribuir a la confusión. Solicito a quien se hizo pasar por mí que sea tan amable y honesto como para decir quién es y porqué hizo esto. Pido, otra vez, una disculpa a Emilio y espero aclarar esto pronto.

Anónimo dijo...

Raudel (el de verdad): Lamento mucho lo sucedido. Soy Carlos González, y me hice pasar por tí...Era sólamente un experimento. Espero que no te lo hayas tomado a mal...

Anónimo dijo...

No chingues, Carlos. Tampoco le hagas a la mamada con lo de un "experimento". Sabes bien quién tomó el nombre de Raudel...

Anónimo dijo...

Fue Guillermo Ávila...que en realidad busca que se culpe a Aramís...

Anónimo dijo...

Bueno. Lo dejé pasar un rato, para ver qué pasaba, pero ya fue demasiado. Aunque tengo sospechas - de pipe, sobre todo - no sé quién estuvo usando mi nombre o si lo que sucede es que hay otro Carlos González por ahí, que también tiene una hija.

Mi emilín, te mando un abrazo y espero que nos veamos pronto.

Alonso el numerario dijo...

Soy un fantasma...

Pipe dijo...

Did somebody say bloody mary? jajaja!Raudel te necesito en mi blog!!! Me encanta que crean que de verdad puedo ser como un Big Brother. Lamento decir que nunca he leido el Quijote, ni a Foucault, dicho sea de paso aunque me queme. Lo que sí me queda claro es que Carlos hizo los comentarios anónimos después de su "supuesta" última respuesta a "Raudel". El que más me inquieta en realidad es Aramis. Pensé que era una broma porque "Carlos" lo mencionaba en sus comentarios... fue increible que aparecieras de pronto. Si es que eras tú. En fin, apoyo el anonimato como forma ideal de pervertir una discusión, que en principio no debe de tener reglas. Saludos a todos.

Anónimo dijo...

Well, well, well. Vaya, pero que divertido lío han montado. Aprovecho para abreviar la historia que conozco: Raudel me había platicado de sus comentarios en el blog de Sara Hidalgo (por cierto, si no han tenido oportunidad de ver el blog de esta donna angelicata, deben tomarse el tiempo: http://siunanochedeinvierno.blogspot.com/ ). Cuando vi que también aparecían en el de Emilio decidí poner mi propia entrada y le comenté a Raudel. Para su sorpresa, me dijo que jamás había escrito nada en thblackbirds.

También quiero aprovechar para solidarizarme públicamente con Raudel. En primer lugar, porque la discusión que ha generado a propósito de los políticos y los intelectuales/escritores es fascinante, documentada, hace un despliegue incontestable de conocimiento, y, por cierto, le han sacado la vuelta a la argumentación quienes le responden, (ojala puedan echar una ojeada: https://www.blogger.com/comment.g?blogID=22873072&postID=2250531300970833289 ). En segundo lugar, porque es comprensible su molestia (la de cualquiera de nosotros), al ver su nombre plagiado, y sus palabras distorsionadas.

Sin perder lo anterior de vista, la verdad me parece muy divertida y coquetísima la dinámica que se desató. A Pipe le desconcierta mi repentina aparición. Bueno, sí, yo escribí la entrada que firmo, igual que esta. Alguien por ahí dice que Guillermo Ávila montó todo para culparme, en fin, me encanta la serie de comentarios que han brotado como setas. No me gustaría que esto desviara la discusión de la entrada original, sin embargo. Así, espero ansioso que Emilio ponga el comentario que prometió, en donde para responder a un comentario mío, adelantó que discutiría por qué, según él, lo que yo entiendo por dignidad del trabajo (hacerlo con honestidad y calidad) tiene más que ver con las obras manuales que con las intelectuales o políticas.

Un abrazo.
Aramis

Anónimo dijo...

Yo propongo, para todos los debates que se han producido, que olvidemos quién es quién y partamos de definir los siguientes conceptos, a fin de poder dialogar realmente:

"dignidad"
"trabajo"
"político"
"intelectual"

Es una pregunta a los anónimos (sean Raudeles, Aramíses, Carlos, Pipes o Memos) que discutieron hasta herir sus sentimientos sobre los políticos y los intelectuales.

Anónimo dijo...

Yo propongo que no mames, Carlos...aquí no definimos nada; platicamos y la pasamos al pedo con los textos de Emilio.
Bájate de tu nube y si vas a comentar comenta como todos. A huevo que quieres nomas chingar.

Aramís: Te amo!!!!!!!!!!!!

Anónimo dijo...

Considerando las vertientes discursivamente patológicas de la perversión hiperbólica en tanto ha sido abordada implícitamente en el texto precedente, es prudente señalar la inconmensurabilidad de la percepción metabólica de quienes, de manera recurrente e intempestiva, se orientan a la satisfacción de los impulsos anales reprimidos.

Anónimo dijo...

o sea que...pinches loooocos!!!

Anónimo dijo...

Querido Carlos,

Un gusto saber de ti, ya no tengo oportunidad de verte en el Colmex. Acepto gustoso discutir los términos que propones. Sólo un par de precisiones. Yo no soy un anónimo: que la entrada del blog diga “anónimo dijo…” no me hace tal. Yo siempre firmo lo que escribo, y además –sorry if pretentious— mi estilo es difícilmente confundible. Por otro lado, yo jamás he discutido (en este blog, o en otro) sobre los intelectuales y los políticos (menos aún ‘hasta herir sus sentimientos’). De hecho he ahí la raíz del problema, esta entrada es sobre lo de arquitectos y albañiles, no sobre políticos/intelectuales, que es del de Sara.

Como sea, acepto discutir lo que propones, y te invito a su vez para entrar al interesante debate anunciado por Emilio sobre la dignidad del trabajo, y si hay cualitativamente una diferencia entre el manual y el intelectual o político. De veras me divirtió mucho el asunto de la confusión pero ya su puso muy cuentochinesco. Dejemos la politicaficción y reiniciemos el debate.

Saludos Codiales,
Aramis

Anónimo dijo...

Aramís, genial señor. No podía esperar de usted otra cosa que el rechazo a la "políticaficción".
Coincido con su llamado y con todo gusto discuto con usted lo que quiera, el más leal y valioso de mis enemigos.
Un tip, nada más: el que ponga usted "Aramís" al final, no excluye la posibilidad e que alguien más lo ponga...¿no?
Un saludo.

Atte.
Aramís

Pipe dijo...

Muchachos, ha estado muy divertido esto pero yo dejo de comentar en este post para que después no digan que le menté la madre a alguien o algo del tipo. No es mi estilo. Que la gente te piense Big Brother es divertido pero nunca seguiría una discusión a costa de amistades. Prefiero mil veces pasar por estupido que otras cosas. Estoy fuera. Un abrazo a todos los cuates.

Aramis dijo...

Estimados,

Esto del blog es verdaderamente adictivo. Qué lastima que Pipe se retire. Pipe, dices que no quieres sacrificar amistades por el debate, espero que no haya sido por que Carlos me llamó ‘el más leal y valioso de mis enemigos’, eso es de cariño, me lo ha dicho muchas veces antes y de hecho lo tomo como un halago muy inmerecido.

Y Carlos, gusto que vamos a estar debatiendo, espero que por este medio podamos compensar las muchas charlas inconclusas o que no tuvimos antes, porque de verdad admiro mucho tu refinado pensamiento. Respecto a que cualquiera puede firmar “Aramis” tienes razón, por eso matice: “y además –sorry if pretentious- mi estilo es difícilmente confundible”. Y esto es cierto hasta en cuestiones ortográficas, tú mismo das la muestra cuando (para ilustrar tu punto) firmaste como yo en tu pasado comentario, escribiste “Aramís” con acento, aunque en realidad no lleva.

Pero no quiero contradecirme y escribir este comentario que no regresa al debate de fondo. Me vi tentado, no obstante, porque sí me parece lamentable que Pipe deje de escribir. Igual Raudel, que dijo que para evitar confusiones no escribiría más ni en este ni en el de Sara. Raudelito, perderíamos una importante opinión si nos dejas; de hecho, si desistes voy a encontrar la forma de picar tu orgullo para hacerte escribir de nuevo (el fin justifica los medios).

Aramis

Emilio dijo...

Ja ja ja. Maravilloso tener a González, Aramis, Pipe, Raudel y no sé cuántos más en el blog. Realmente lo han llevado a otro nivel.

Creo, por otra parte, que la discusión acerca de la dignidad, el trabajo, etc. puede seguir por este cauce: lo ideal sería preocuparnos menos por el firmante que por sus palabras.

Un abrazo a todos

Emilio dijo...

¿Será el final del capitalismo algo como esto?

Una bola de nieva incomprensible y absurda que crece y crece hasta devastar con todo...

Anónimo dijo...

Touché, Aramis, Touché...tienes toda la razón sobre el acento y sobre el estilo inconfundible.El que lo reconozcas, además, no tiene porqué ser pretencioso, en los blogs abundan quienes tienen estilos inconfundibles, pero que realmente no tendrían de qué estar orgullosos. En tu caso, sin embargo, no aplica.
Sobre la discusión, todo se volvió más divertido cuando se salió de control. Pero retomando, lo que preguntaría algunas cosas que creo podrían ayudar:
1. ¿A partir de qué caracteres se definen "tipos" de trabajo?
2. ¿Cuál es la medida para evaluar y comparar dichos "tipos"?
3. Aceptando la posibilidad de valorar cualitativamente una actividad, ¿esto depende de lo que se hace, de cómo se hace, de lo que le brinda a quien lo hace, de lo que aporta a la sociedad, o de qué?

Saludos

Anónimo dijo...

Touché, Aramis, Touché...tienes toda la razón sobre el acento y sobre el estilo inconfundible.El que lo reconozcas, además, no tiene porqué ser pretencioso, en los blogs abundan quienes tienen estilos inconfundibles, pero que realmente no tendrían de qué estar orgullosos. En tu caso, sin embargo, no aplica.
Sobre la discusión, todo se volvió más divertido cuando se salió de control. Pero retomando, lo que preguntaría algunas cosas que creo podrían ayudar:
1. ¿A partir de qué caracteres se definen "tipos" de trabajo?
2. ¿Cuál es la medida para evaluar y comparar dichos "tipos"?
3. Aceptando la posibilidad de valorar cualitativamente una actividad, ¿esto depende de lo que se hace, de cómo se hace, de lo que le brinda a quien lo hace, de lo que aporta a la sociedad, o de qué?

Saludos

Ricardo Arce dijo...

La verdad es que nadie debería de trabajar nunca, ni de nunguna manera y de ningún tipo. El mundo se ha de acabar pronto, y todos se daran de topes por haber trabajado tanto y vivido menos.


Saludos, me voy a trabajar a la imprenta.

Joyrider dijo...

Lo que hacen los albañiles es admirable, igual con los obreros que trabajan por el salario mínimo a los cuales considero admirables. Debe ser terrible machacarte todo el día trabajando y poniendo en riesgo tu físico para al final del día recibir una miseria.

Como si se tratara de un castigo sólo por no haber podido estudiar una carrera y no ser como los que traen corbata y laptop.

Y cuando además son madres solteras y tienen que llegar a casa a ayudar a sus hijos con tareas y quehacer para luego dormir un poco, puf, es todavía más inhumano.

Saludos.

Chosty dijo...

Preguntale a Facebook el nunca miente ...

Google>Facebook>MSN>vida jajaja

Me identifiqué mucho con el primer renglón mi papa es Ing. Civil.

Chosty dijo...

Se solicitan Anónimos para mi blog jajaja pero que lean bien el post jaja

Mait' dijo...

¿Quién comentaria en los blogs si no existiera la conspiración contra el capitalismo?

Isteri dijo...

A mí no me causa adimiración ningún oficio per se, pero sí quienes ejercen el oficio.

Creo que hay albañiles ineptos y herreros y carpinteros ineptos y chambitas, y también debe haber oficinistas que no pierdan su tiempo y que no sean burócratas. Me quedo con la gente, independientemente de la currícula.

el hombre de papel dijo...

Según recuerdo, los tipos de trabajo se dividen someramente en oficios de cuello blanco y oficios manuales o de labor física, ambos con sus escalas de grises.

En general, los segundos son los peor pagados y estoy de acuerdo con que eso es injusto, pero discutir sobre esos bajos salarios en comparación con los de los oficios del primer tipo es hablar de la distribución de la riqueza, más que de la justicia o injusticia específica de los salarios.

En fin.
Por ahí decía alguien que el trabajo es la única manera en que el "esclavo" puede cambiar el mundo. Creo que eso es más valioso que lo que reciba por hacerlo.

(Claro que saberse transformador del mundo según un filósofo no le da de comer a nadie. Otra vez: en fin....)