miércoles, 23 de enero de 2008

El lamento de Swann

"Y pensar que he desperdiciado años de mi vida, que viví mi más grande amor, que he deseado morir, por una mujer que no me gustaba, que no era mi tipo..."

9 comentarios:

Miguel Cane dijo...

Pero Emilio...

¡Ninguna mujer era su tipo!

;)

(¡Pobre Marcel!)

*****

¿Cómo estás?

Un abrazo desde el norte del norte.

Emilio dijo...

Releyendo a Marcelo.
Imagínate.
Un abrazo de vuelta, desde el sur de la ciudad de la desesperanza, la ciudad de marcelo ebrard.

Xavier Munguía dijo...

Hmmm... si me identifiqué bastante.

Voy a algún lugar oscuro a deprimirme...

Saludos!

RED SHOES GIRL dijo...

Que miedo, a todos nos puede pasar, que horror, totalmente Marcelo

Garcín Altoalcázar dijo...

Bego, pero tú sí eres mi tipo. ¡Muack!

Pasando a saludar, don Emilio. Preguntándome la conveniencia de invitarlo a que me invite a comer -¡viva el erario público!, lo metes en honorarios; aunque en última instancia lo pago yo mismo, ¿verdad?, ¡si lo pago!

¿Eres de la Ibero? Asumo, haciendo conexión: Bego, Toño.

Pues te cuento que a Bernanos lo conozco de algunos años antes que a Toño. Pero compartimos esa afición por la buena literatura del corte católico/beligerante/pundonoroso/atormentado/lleno de angustia/lector de Kierkegaard/y víctima del moralismo formalista pelagiano y molinista.
Etcétera.

Garcín Altoalcázar dijo...

Y añado, a modo de perplejidad: ¿y en qué distracción perversa y distorcionada se fue a perseguir una chorvita nuestro caminante del Swann, prefiriendo, digamos, otras magdalenas?

Emilio dijo...

Escamilla,

Encantado comemos uno de estos días. Yo invito, pero sin deducir después. Mi estafa al fisco debe más a mis nebulosas ocupaciones y mi horario de fantasía que a una mala fe de mi parte, y procuro revertirla siendo generoso con Hacienda (cuyos mecanismos todavía ignoro) y los amigos. En realidad solamente deduzco cuando compro libros.

De Bernanos solamente leí 'Los grandes cementerios bajo la luna'. Me gusta de ellos su honestidad frente al actuar de la Iglesia durante la Guerra Civil, pero para ser sincero no entendí demasiado (en especial las primeras 40 ó 50 páginas); quizás puedes explicarme algo, dedicar un post al tema (los adjetivos que le consagras son perfectos).

Finalmente, no conozco a Bego, Red Shoes Girl para mí. Solamente he leído su ya legendario blog. Estudié en el Colegio de México, y estoy a punto de terminar mi tesis.

Un saludo cordial!

Pipe dijo...

Mi queridísimo Emilio, ¡qué gran cita escogiste! No solo eso, las palabras toman resonancia distinta y se amplifican cuando se dicen en el momento preciso... como tú lo haces. Todavía no tengo mi blog pero ya soy uno de tus lectores frecuentes. Para que dejes de creer que mi curiosidad es como la de un oficial de aduana revisando sus propias maletas, te cuento que incluso me metí a tus archivos para leer historias anteriores. Frente a tu ya reconocida fina pluma (o teclado) solo me atrevería a hacer tres observaciones: 1. Eres bien pinche grosero cabrón. 2. Según yo en México se comen bien pocas habas. 3. Decir los nombres de los cuates que te regalaron una pipa en el 2002 para que empezaras a fumar no le quitaría elegancia, ni estilo a tu relato, todo lo contrario. Espero que platiquemos bien pronto canijo.
Un gran abrazo.
Pipe

Defeña salerosa dijo...

ah! la historia de mi vida...